Un ajuste de inventario cambia el saldo del sistema sin representar una venta, compra o transferencia normal. Por eso debe tratarse como una excepción controlada, no como un atajo para hacer coincidir cifras.
Define motivos estandarizados
Diferencia daño, conteo, pérdida, alta incorrecta, devolución, error de recepción y otras causas reales. Evita categorías genéricas como “ajuste”.
Exige evidencia proporcional
Según el impacto, conserva conteo, fotografía, documento o referencia al movimiento que explica la diferencia.
Separa captura y aprobación
Los ajustes relevantes pueden requerir revisión de una segunda persona para reducir errores y abuso.
Registra antes y después
SKU, ubicación, cantidad previa, cambio, cantidad final, usuario y fecha forman el mínimo audit trail.
Analiza recurrencias
Muchos ajustes sobre el mismo SKU o ubicación señalan un problema de proceso que debe corregirse.
No borres la historia
Corregir el saldo no debe eliminar el evento original. La trazabilidad permite entender por qué ocurrió.
Una política de ajustes protege la exactitud del inventario y convierte cada diferencia en información operativa.
