Un proveedor puede fallar por falta de stock, retrasos, calidad, transporte o cambios comerciales. Un plan de contingencia define qué hacer antes de que el problema interrumpa ventas.
Identifica SKUs críticos
Prioriza bestsellers, básicos, referencias con lead time largo y productos sin sustituto fácil.
Define proveedor alterno
No basta con tener un contacto. Evalúa muestra, precios, MOQ, tiempos y capacidad antes de la emergencia.
Mapea sustitutos
Cuando el SKU exacto no existe, documenta qué productos pueden cumplir una función similar y qué atributos no pueden cambiar.
Establece disparadores
Ejemplos: retraso superior al límite interno, falta de confirmación, defecto crítico recurrente o descontinuación. Los umbrales deben ser propios del negocio.
Define inventario de protección
Para referencias críticas puede ser razonable mantener stock de seguridad según demanda y lead time. Evita usar la contingencia como excusa para sobrecomprar todo.
Conserva datos actualizados
Contacto, catálogo, condiciones, tiempos y última prueba del proveedor alterno deben revisarse periódicamente.
Plan de comunicación
Define quién avisa a compras, ventas y ecommerce si una referencia entra en riesgo. Así se pueden ajustar campañas o disponibilidad antes de prometer producto.
Después de activar el plan
Registra causa, costo, tiempo de recuperación y ventas afectadas. La contingencia debe alimentar mejoras futuras.
Resiliencia no significa duplicar todo el inventario: significa conocer las dependencias y tener una alternativa preparada donde el impacto lo justifica.
