Cambiar de proveedor requiere más que encontrar un precio mejor. Una transición mal planificada puede producir diferencias de producto, agotados y datos inconsistentes.
Define por qué cambias
Precio, calidad, servicio, capacidad o estrategia requieren soluciones diferentes. Documenta el problema antes de buscar reemplazo.
Mapea SKUs afectados
Identifica ventas, stock, órdenes abiertas, clientes o campañas vinculadas a cada referencia.
Califica la nueva fuente
Revisa muestra, especificación, MOQ, lead time, empaque, documentación y proceso de incidencias antes de migrar volumen.
Compara equivalencia
Dos piezas visualmente similares pueden diferir en medidas, peso, cierre o acabado. Decide si mantendrán el mismo SKU o requieren una nueva versión.
Planifica solapamiento
Cuando el riesgo lo justifique, evita terminar una fuente antes de comprobar que la nueva puede entregar. El periodo de transición depende de inventario y lead time.
Cierra órdenes abiertas
Confirma qué pedidos seguirán vigentes, cuáles se cancelarán y cómo se resolverán incidencias pendientes.
Actualiza sistemas
Proveedor, costo, lead time, códigos externos, fotografías y especificaciones pueden requerir cambios en el master data.
Monitorea los primeros ciclos
Aumenta revisión de calidad y puntualidad hasta que exista historial suficiente.
Conserva trazabilidad
No borres el proveedor anterior de las compras históricas. Mantener el origen por lote ayuda a investigar futuras incidencias.
Una transición controlada protege continuidad y evita que una mejora comercial introduzca errores en catálogo o inventario.
