Una taxonomía define cómo se organiza el catálogo: categorías, subcategorías y relaciones que ayudan a compradores, equipos internos y motores de búsqueda a entender los productos.
Empieza por la naturaleza del producto
Aretes, anillos, cadenas, pulseras y dijes son ejemplos de categorías que pueden describir qué es una pieza, mientras otros atributos describen estilo o material.
No conviertas cada atributo en categoría
Crear una categoría separada para cada color, piedra o acabado puede multiplicar páginas y duplicar lógica. Usa filtros cuando la característica cruza varias familias.
Evita categorías solapadas
Define criterios para que los equipos sepan cuándo un producto pertenece a una familia y cuándo sólo necesita una etiqueta adicional.
Jerarquía comprensible
La estructura debe ser suficientemente profunda para orientar, pero no tanto que el usuario atraviese demasiados niveles antes de ver productos.
Conecta con el Product Master
La categoría principal debería ser un dato controlado del SKU. Colecciones comerciales pueden construirse encima sin cambiar su identidad base.
Mapea canales
Shopify y marketplaces pueden usar taxonomías distintas. Conserva un mapeo desde tu clasificación interna hacia cada canal.
Gobierno
Nuevas categorías necesitan criterio y responsable. Evita crear una categoría sólo porque un nuevo producto no encaja por un dato mal capturado.
Mide utilidad
Analiza navegación, filtros y distribución de SKUs para encontrar categorías vacías, demasiado amplias o redundantes.
Una taxonomía estable reduce duplicación y crea una base común para navegación, SEO y reporting.
