Un sistema de SKUs permite identificar cada producto y variante sin depender del título comercial. Diseñarlo bien facilita compras, inventario, marketplaces y análisis.
SKU no es descripción
El SKU debe ser único y estable. El nombre del producto puede cambiar por SEO o marketing sin cambiar la identidad operativa.
Decide si el código será inteligente
Puedes codificar categoría o atributos, o usar números secuenciales. Los códigos demasiado “inteligentes” se vuelven difíciles cuando el catálogo cambia.
Una variante, un SKU
Si talla, largo o acabado requiere inventario separado, debería tener un identificador propio dentro de tu arquitectura.
No reutilices códigos
Cuando un producto se retira, conserva su SKU histórico. Reutilizarlo rompe ventas, costos y trazabilidad.
Mapea códigos externos
Guarda SKU del proveedor, ASIN, IDs de marketplace u otros identificadores en campos separados; no sustituyas tu clave maestra.
Nombres internos consistentes
Define orden de atributos: categoría, estilo, material, piedra, medida u otros relevantes. La consistencia mejora búsqueda y revisión humana.
Evita caracteres problemáticos
Usa una convención compatible con los sistemas donde se integrará. Documenta longitud, mayúsculas, separadores y caracteres permitidos.
Gobernanza
Define quién crea SKUs, qué campos son obligatorios y cómo se detectan duplicados antes de dar de alta.
Ejemplo conceptual
Una cadena de 45 cm y la misma cadena de 50 cm pueden compartir familia de producto, pero tener SKUs de variante distintos.
Un SKU estable se convierte en la columna vertebral que conecta producto, fotos, compras, inventario, ventas y rentabilidad.
