Cuando un evento de inventario no puede procesarse después de los reintentos permitidos, enviarlo a una dead-letter queue evita perderlo silenciosamente y permite investigarlo sin detener todo el flujo.
Conserva el evento original
ID, tipo, SKU, ubicación, timestamp y payload necesario deben permanecer disponibles para diagnóstico.
Registra el error
Distingue problemas de datos, autenticación, mapping o disponibilidad del servicio.
Evita retries infinitos
Un evento inválido no debe consumir recursos indefinidamente.
Prioriza por impacto
Eventos que afectan las últimas unidades o pedidos activos requieren mayor urgencia.
Corrige y reprocese
Después de resolver la causa, reproduce el evento de manera idempotente.
Reconcilia al cerrar
Confirma que el saldo final coincida y que no se haya aplicado dos veces.
Una DLQ transforma fallas silenciosas en una cola auditable de recuperación.
