Durante un conteo, ventas, recepciones y transferencias pueden hacer que físico y sistema parezcan diferentes aunque ambos hayan sido correctos en momentos distintos. Una ventana de congelamiento controla ese riesgo.
Define qué se congela
Puede ser una ubicación, familia, almacén completo o sólo ciertos tipos de movimiento.
Comunica inicio y fin
Operaciones debe conocer exactamente cuándo comienza el corte y cuándo se libera.
Gestiona excepciones
Pedidos urgentes o recepciones inevitables necesitan un registro separado que permita incorporarlos después.
No prolongues más de lo necesario
Una ventana excesiva afecta servicio; prepara datos y ubicaciones antes de iniciar.
Usa marcas de tiempo
Todos los movimientos alrededor del corte deben poder ordenarse cronológicamente.
Reabre con control
Antes de liberar la zona confirma que conteos, reconteos y movimientos excepcionales fueron procesados.
El congelamiento no mejora por sí solo la exactitud, pero crea una fotografía temporal coherente para medirla.
