Una misma operación puede comprar, almacenar y vender usando unidades diferentes. Sin reglas explícitas, una conversión mal entendida puede multiplicar errores de inventario y costo.
Define la unidad base
Cada SKU debe tener una unidad principal inequívoca para el inventario: pieza, par, gramo u otra realmente utilizada.
Documenta conversiones
Si compras por paquete y vendes por pieza, registra cuántas unidades base contiene cada presentación.
No mezcles peso y cantidad
Una referencia controlada por gramos requiere reglas distintas a otra controlada por unidades.
Sincroniza sistemas
ERP, POS, ecommerce y almacén deben interpretar la misma unidad o conocer la conversión.
Valida órdenes y recepciones
Muestra unidad junto a la cantidad para evitar que “10” signifique cosas distintas.
Gobierna cambios
Modificar la unidad base de un SKU existente requiere analizar inventario y movimientos históricos.
La unidad de medida es parte del dato maestro del producto y debe controlarse con la misma disciplina que el SKU.
